lunes, 27 de octubre de 2008

Fiscalización, como Auditoría Externa.

Por: Jorge Gutiérrez Reynaga.

Candidato a Auditor Superior del Estado de Jalisco

www.gutierrezreynaga.com

jorge@gutierrezreynaga.com

La Fiscalización, entendida como la Auditoría Externa realizada por las Entidades de Fiscalización Superior (EFS), tienen como objetivos principales revisar los siguientes aspectos:

  1. Financieros.
  2. Legales.
  3. Gestión.
  4. Calidad.

La Auditoría Financiera verifica que no existan inconsistencias contables ni presupuestales.

En cambio la Auditoría de Legalidad tiene la finalidad de verificar que la actuación se haya desarrollado de conformidad a las Leyes y Reglamentos aplicables.

También es necesario que se lleva a cabo la Auditoria de Gestión, con el objeto de verificar el rendimiento de los Programas Operativos y su principal función será la de avaluar la actuación del funcionario, mismo que servirá para conocer si el perfil es el idóneo, si los recursos presupuestales que fueron asignados realmente tuvieron el impacto social esperado, es decir demostrar que fue la mejor opción en ese momento.

La Auditoría de Calidad tiene la función de evaluar las filosofía  de la entidad,  misión, visión, estrategias y objetivos, para lo que fueron creados. Un sistema de calidad en donde se contemple la mejora continua, cero defectos, justo a tiempo, y capacitación, servirá para medir la actuación interna que ser verá reflejada hacia el exterior, enfocada a el cliente, que en este caso es el Ciudadano. También es parte integral de la Certificación ISO 9000.

Este tipo de auditorías permiten comparar las actuaciones de los diferentes participantes en la administración pública, con el objetivo de establecer las deficiencias y que éstas se puedan rectificar en el futuro, como en el proceso administrativo: Planeación, Organización, Ejecución y Control.

" Parte importante tendrá que ser, la Tecnología de la Información. Vivimos en un mundo moderno y las auditorías tendrá que cambiar utilizando la Red de Internet, como medio de difusión, disminuyendo tiempos y optimizando recursos "

JGR

Los administradores públicos y los políticos tienen que averiguar las necesidades de los ciudadanos. Realmente deben profundizar en los temas que les preocupan y conocer cuales son sus prioridades. ¿Quién dice que un administrador no puede ser un buen político? Para el público en general, el ser administrador es sinónimo de trabajo; en cambio la palabra político es sinónimo de corrupción. ¿Cómo podremos cambiar ese concepto? Demostrar que los políticos pueden ser excelentes administradores y la manera será, el resultado, combinación y aplicación de los 4 conceptos de fiscalización descritos en este tema.

Este nuevo tipo de fiscalización necesariamente tendrá que hablarse reflejarse en Eficiencia y Eficacia.

Debemos esforzarnos para que el "triángulo", Administración Pública, Políticos y Ciudadanos, trabajen de manera coordinada, en lo que se sería el "Gobierno en Acción". Para algunos la democracia   refieren  que: "El pueblo tiene el Gobierno que se merece", pero eso es una idea muy conservadora y cómoda y hasta cierto punto conformista.

Nosotros como ciudadanos formamos parte del Gobierno, somos el fin del Gobierno. Nace por nosotros, le otorgamos el poder sobre la cosa pública y su función es satisfacer las demandas de la Sociedad Civil, en la manera de sus posibilidades, claro está.

" El equipo de evaluación externa está
formado por personas con la capacidad
técnica, experiencia en negocios y antecedentes
educativos apropiados para las
funciones de auditoría interna a revisar
y no deben formar parte de las organizaciones
con la que se relacione la actividad
de ahí,  ni que estén bajo control de
ellas, para asegurar la independencia y
objetividad de su trabajo".

The Institute of Internal Auditors.

Para poder realizar una Auditoría de Gestión, se necesita que el perfil de los auditores sea profesionalmente calificado y que técnicamente capacitado, y por otra parte, que exista una cooperación por parte de entidades fiscalizables. El amarre es, la acción legislativa de otorgar autonomía en su actuación de las Entidades de Fiscalización Superior.

Dichas auditorías presentan un grado de dificultad mayor que las financieras, legales y de calidad, dado que se necesita equipos multidiciplinarios para realizarlos. Este tipo de auditoría es efectiva si los resultados son rápidos, con el objeto de que el Gobernante pueda modificar su estrategia en la aplicación de las Políticas Públicas en beneficio de partida doble: para el político y sus gobernados.

Con el tema TRANSPARENTA, otro día.